El cáncer de pulmón es uno de los más comunes y peligrosos en todo el mundo, pero gracias a los avances en la biología molecular, ahora somos capaces de entenderlo mucho mejor y de administrarle un tratamiento más eficaz al paciente.
¿Qué es la biología molecular? Es una rama de la biología que estudia cómo funcionan las moléculas dentro de nuestras células, más especialmente el ADN, el ARN y las proteínas. Con la ayuda de esta ciencia, los médicos son capaces de conocer con más detalle qué está pasando dentro de una célula enferma.
El cáncer de pulmón: Este ocurre cuando algunas células del pulmón empiezan a crecer de forma descontrolada. En muchos casos, esto sucede por mutaciones en los genes. La biología molecular permite detectar esas mutaciones específicas en cada paciente. Por ejemplo, algunas personas tienen una alteración en el gen EGFR, que hace que sus células cancerosas se dividan más rápido. Saber esto es clave, ya que hay medicamentos que actúan directamente sobre esta mutación y bloquean el crecimiento del tumor.
¿Qué ha cambiado en los últimos 20 años? Hace dos décadas, casi todos los pacientes recibían tratamientos similares: quimioterapia y, a veces, radioterapia. Estos tratamientos atacan tanto a las células enfermas como a las sanas, lo que puede causar efectos secundarios muy fuertes. Actualmente, gracias a la biología molecular, los tratamientos son mucho más personalizados, es decir, se estudia el tumor de cada paciente y se elige el medicamento que mejor funciona en su caso. A esto se le llama medicina de precisión. En palabras de la doctora Enriqueta Felip, presidenta de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM): "En el año 2003 no se conocían las alteraciones moleculares responsables del desarrollo del cáncer de pulmón. Sin embargo, actualmente, en cada paciente es posible identificar la alteración genética que está presente en sus células tumorales y, en muchos casos, existe un tratamiento específico para cada una de ellas". Estas palabras resumen perfectamente cómo la biología molecular ha transformado la forma de tratar este tipo de cáncer.
Esto para los pacientes tiene un gran significado, ya que la respuesta a estos avances han sido muy positivas, muchas personas viven más tiempo y con mejor calidad de vida. Además, los efectos secundarios suelen ser más breves, porque los medicamentos van dirigidos solo a células tumorales.
En conclusión, la biología molecular no solo ayuda a entender mejor cómo funciona el cuerpo humano, sino que también está cambiando la forma en la que enfrentamos enfermedades como el cáncer de pulmón. Es un gran ejemplo de cómo la ciencia puede mejorar nuestras vidas.
Paula Gregorio.