¿Y si pudiéramos medir el envejecimiento con precisión desde nuestras células madre? Gracias al desarrollo de una innovadora herramienta que actúa como un "código de barras" epigenético, esta inquietud está más cerca de ser factible. Este avance, aportaría cambios radicales al estudio del envejecimiento humano y las enfermedades que acarrea.
El EPI-Clone es una nueva tecnología desarrollada por investigadores del Centro de Regulación Genómica (CRG), el instituto de Investigación biomédica (IRB) de Barcelona y otros cent5ros internacionales. Esta herramienta analiza patrones de metilación del ADN, estas son, modificaciones epigenéticas que no cambian la secuencia genética pero sí su expresión, para así poder rastrear su "linaje" y la diversidad de células madre hematopoyéticas (las que producen la sangre). Gracias a EPI-Clone, lo que han descubierto es que con la edad se remodela el sistema sanguíneo de forma que algunas células madres se extinguen mientras que otras se expanden. Esto último, se relaciona con el desarrollo de ciertas patologías, especialmente sanguíneas, como la leucemia, por ejemplo.
¿Qué implica este descubrimiento? Hasta ahora, el envejecimiento se estudiaba a través de mutaciones genéticas. Con EPI-Clone, el seguimiento epigenético de las células se puede realizar con una mayor precisión. Es cierto que esta nueva tecnología sigue en una etapa experimental y al ser tan innovadora no es muy asequible económicamente. Pero la realidad es que es un gran descubrimiento y podría abrir muchas puertas a la medicina, por ejemplo, en un futuro se podría realizar un análisis epigenético de la sangre de un paciente para predecir su riesgo de desarrollar enfermedades ligadas a la edad y actuar así de manera preventiva.
En conclusión, EPI-Clone nos permitirá entender mejor cómo envejecemos y qué podemos hacer al respecto.
P.G